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Football intelligence
Serie A 6ª jornada

Post-partido · Análisis del partido

Napoli–Frosinone 3-0: el riesgo estaba ahí, pero el Napoli se adelantó.

En la previa señalamos el pase fallido y la intercepción como el punto débil del Napoli. Los datos confirman el mecanismo, no el resultado: el Frosinone recuperó más balones de lo habitual, pero tiró a puerta una sola vez.

Napoli–Frosinone 3-0: los tres goles de De Bruyne (penalti, 28′), Lang (31′) y De Bruyne (93′), tres caminos distintos.
Penalti, ataque posicional y transición: el Napoli marcó de tres maneras distintas.

Cuatro números para leer el 3-0.

72%de las construcciones del Napoli perdidas: el peor dato de los siete partidos analizados
5%de las pérdidas del Napoli terminaron en un tiro del Frosinone
26centros del Frosinone, pero un solo tiro a puerta en todo el partido
65 minpasados por el Frosinone a remolque, del 28′ al pitido final

El Napoli–Frosinone terminó 3-0. En la previa escribimos que el riesgo para el Napoli no era la posesión, sino el segundo posterior a perderla.

Los datos dicen que ese mecanismo estaba realmente ahí. Pero no fue lo que decidió el partido.

Para entenderlo hay que separar dos cosas: cuántas veces perdió el balón el Napoli y qué hizo el Frosinone con ello.

El Napoli marcó de tres maneras distintas

En el minuto 28 De Bruyne marcó de penalti. Tres minutos después, en el 31, llegó el gol de Lang: un saque de banda, un ataque posicional de 15 pases y 50 segundos, el disparo de Di Lorenzo parado y el rechace a la red.

El tercer gol llegó en el tiempo añadido, en el 93′. Pase fallido de Fini, Di Lorenzo sale, Giovane sirve a De Bruyne y gol: dos pases, seis segundos.

Es una pequeña ironía. La única transición decisiva del partido, la que habíamos señalado como el punto débil del Napoli, la hizo el Napoli, con el Frosinone todavía a remolque.

La secuencia del tercer gol del Napoli en el 93′: un pase fallido del Frosinone, dos pases del Napoli y el gol de De Bruyne.
La secuencia del 3-0: seis segundos, dos pases, un tiro.

El Napoli jugó con tres atrás

En la previa habíamos indicado el 4-2-3-1 como sistema más probable y el 3-4-2-1 como plan B. Allegri salió directamente con el plan B. Atrás, una línea de tres con Badiashile a la izquierda, Rrahmani en el centro y Marín a la derecha. Delante de ellos Spinazzola y Di Lorenzo como carrileros (es decir, jugadores de banda que recorren toda la franja), De Bruyne y Lobotka en el medio, Neres y Lang detrás de Højlund.

Ya se ve en las posiciones medias: un equipo recogido sobre todo en su propio campo, con dos carrileros que suben por las bandas y dos mediapuntas cerca del delantero.

Posiciones medias de los jugadores del Napoli ante el Frosinone: una línea defensiva de tres, dos carrileros, dos centrocampistas y tres jugadores ofensivos.
Las posiciones medias del Napoli: un equipo con tres atrás, los carrileros arriba y los dos mediapuntas cerca de Højlund.

El Napoli atacó sobre todo por la izquierda: 22 entradas al último tercio de 43, frente a 14 por la derecha. Es el lado de Badiashile, Spinazzola y Lang, que con cinco tiros fue el jugador más peligroso del partido.

El jugador que lo unió todo fue De Bruyne. Fue el más implicado en el juego azzurro (94 pases dados o recibidos), marcó dos goles, hizo más pases hacia delante que nadie (8) y es además el jugador del Napoli con más intervenciones defensivas (14).

El Napoli perdió muchos balones. Pagó poco

El Napoli perdió el 72% de sus construcciones desde atrás: 23 de 32. Es el valor más alto de los siete partidos analizados. El máximo anterior era el 61%, ante el Inter.

Y la causa era la que habíamos señalado. De 103 pérdidas de balón, 70 nacieron de un pase fallido.

El Frosinone hizo su trabajo: recuperó 64 balones, más que en cualquier otro partido analizado, y dos de cada tres con una intercepción.

Porcentaje de construcciones desde atrás perdidas por el Napoli y de pérdidas que terminaron en un tiro rival en los siete partidos analizados: 72% y 5% ante el Frosinone.
Ante el Frosinone el Napoli perdió más construcciones que en cualquier otro partido analizado, pero encajó pocos tiros.

Y sin embargo esas contras valieron poco. El Frosinone tuvo 105 y las convirtió en seis tiros, ningún gol. Tras una pérdida de balón, el Napoli encajó un tiro solo en el 5% de los casos, frente al 16–17% de Inter y Arsenal.

Dos elementos ayudan a entenderlo. Tras 56 de las 103 pérdidas, es decir el 54%, el Napoli recuperó enseguida el balón. El Frosinone solo conseguía consolidar la posesión en el 33% de los casos.

El segundo es una hipótesis, no un dato: con tres defensas centrales y dos carrileros que volvían, detrás de la línea del balón había más jugadores que con una defensa de cuatro.

El mecanismo era el previsto. La factura no llegó. Perder el balón fue un problema ante Inter y Arsenal, no ante este Frosinone.

El Napoli, además, presionó mucho menos de lo previsto. Su PPDA fue 16,7: en la previa habíamos indicado 10–11 ante equipos que no dominan la posesión. El PPDA mide cuántos pases concedes al rival antes de intervenir: cuanto más alto, menos agresiva es la presión.

Por eso el Frosinone pudo construir. Perdió solo un tercio de sus construcciones (5 de 15), frente al 55–75% de los partidos anteriores. Confirma la duda que planteamos en la previa: presionar alto al Frosinone produce menos caos de lo previsto.

Perder el balón no siempre es un error

Ese 72% hay que leerlo con atención, porque no todas las construcciones perdidas son errores en la salida.

Casi la mitad de las construcciones del Napoli (15 de 32) empezó con un pase largo, y 12 de ellas terminaron con una pérdida. Meret sacó largo 13 de 19 saques de puerta e intentó 24 pases hacia delante, completando solo 7. Se puede leer como una forma de subir el campo y jugarse la segunda pelota: cuando sale mal, los números lo cuentan como una pérdida.

Hay un segundo elemento. De las 23 construcciones perdidas, 9 empezaron en el centro del campo, por ejemplo desde un saque de banda o una falta, y no desde el área. En los otros seis partidos fueron entre cero y dos. Un balón perdido lejos de la propia portería hace mucho menos daño que uno perdido saliendo desde el área, y puede ayudar a explicar por qué la factura fue tan ligera.

Las construcciones perdidas por el Napoli ante el Frosinone: 15 de 32 iniciadas con un pase largo, 13 de 19 saques de puerta largos y 9 de 23 pérdidas iniciadas en el centro del campo.
No todo balón perdido es un error en la salida: dentro del 72% hay pases largos y pérdidas lejos de la portería.

El Frosinone centró más. No bastó

El Frosinone atacó sobre todo por la derecha, pero mucho menos de lo habitual: 21 entradas al último tercio por la derecha frente a 17 por la izquierda. En los partidos anteriores la diferencia era mucho mayor.

Lo que creció fue el centro: 26, más que en cualquier partido anterior (el máximo era 23). El recorrido más usado fue el previsto, desde la derecha hacia el centro del área (8 centros), y Calò fue el principal centrador con 9.

Pero esos centros produjeron siete tiros y un solo tiro a puerta, parado. En la izquierda del Napoli jugó Spinazzola, recién vuelto de la lesión, como carrilero izquierdo, con Badiashile a su espalda en la línea de tres. El problema que habíamos señalado, con Olivera fuera, probablemente quedó atenuado por el sistema: en el área había más jugadores listos para responder a los centros.

Centros, entradas al último tercio, balones recuperados y recuperaciones por intercepción del Frosinone ante el Napoli respecto a la media de los cinco partidos anteriores.
El Frosinone hizo más de lo habitual en casi todos los indicadores. Tiró a puerta una sola vez.

Calò lo hizo todo, pero solo no bastaba

Calò volvió a ser el jugador más implicado del Frosinone: 119 pases dados o recibidos, cerca de su máximo de la muestra (124 en Génova).

Lanzó 9 centros e intentó dos tiros, ambos fuera. No estuvo aislado: hizo lo que hace siempre. El problema es que nadie a su alrededor consiguió convertir su trabajo en tiros a puerta.

El guion era correcto. La ventaja era del otro equipo

En la previa describimos qué pasa si el Frosinone se adelanta: se repliega y renuncia al segundo gol. No lo vimos, porque quien se adelantó fue el Napoli.

Desde el 28′ los ciociari tuvieron que ir a remolque durante 65 minutos. Ya había ocurrido ante la Juventus, la única derrota en los últimos 22 partidos. En este tipo de partido el equipo de Alvini nunca ha encontrado la forma de hacer daño.

De sus 17 tiros, 13 llegaron con el Napoli por delante. Solo uno fue a puerta. El Napoli tiró 13 veces en la primera parte y 6 en la segunda, cuando además bajó el ritmo de la presión: el PPDA pasó de 15,2 a 18,4.

Tiros de Napoli y Frosinone minuto a minuto en el Napoli–Frosinone 3-0, con goles en el 28′, 31′ y 93′.
Los 36 tiros del partido: los tres goles llegan en el 28′, el 31′ y el 93′.

Cuando tuvo que ir por detrás, el Frosinone cambió también de altura. He medido dónde defiende (la altura media de sus acciones defensivas): en la primera parte era baja, a unos 25 metros de su portería; en la segunda subió a unos 35. El Napoli, en el mismo periodo, se mantuvo en torno a los 30 metros.

Subir significa dejar más espacio a la espalda de la línea, y más riesgo cuando se pierde el balón. Es exactamente la situación en la que llegó el tercer gol, en el 93′.

Dónde defendió el Frosinone en el primer y el segundo tiempo: la zona de mayor densidad pasa de unos 25 a unos 35 metros de su propia portería.
En la primera parte el Frosinone defiende bajo. En la segunda, yendo por detrás, sube unos diez metros.

Los cambios trajeron el tercer gol

Allegri cambió a cinco jugadores, y casi todos aportaron algo. En el 60′ entraron McTominay y Lucca por Neres y Højlund, en el 70′ Gilmour por Lobotka, en el 71′ Giovane por Lang, en el 80′ Politano por Spinazzola.

De los seis tiros del Napoli en la segunda parte, tres llegaron de suplentes: McTominay en el 73′, Gilmour en el 86′, Politano en el 87′. Y la asistencia del 3-0 es de Giovane, que llevaba veintidós minutos en el campo.

Alvini respondió con cinco cambios: Terzić por Masini al descanso, luego Bobček por Raimondo y Fini por Ghedjemis en el 62′, Cichella por Bracaglia en el 75′ y Zerbin por Schmid en el 82′. En la segunda parte el Frosinone tiró más que en la primera (10 tiros frente a 7), pero sin encontrar la portería. Bobček lo intentó tres veces, en el 63′, el 70′ y el 84′, y siempre falló el tiro a puerta.

Las previsiones acertadas y las equivocadas

Las cuatro preguntas de la previa y los veredictos: pérdidas del Napoli, la izquierda azzurra, Calò y el Frosinone por delante.
Las cuatro preguntas de la previa, una por una.

Algunas cosas las leímos bien. Spinazzola volvió y fue titular, Cittadini jugó en lugar de Monterisi y McTominay entró unos treinta minutos, en el 60′. El pase fallido fue la primera causa de pérdida de balón y Calò siguió siendo la referencia del Frosinone.

Otras no. Habíamos indicado el 4-2-3-1 como sistema probable y el 3-4-2-1 como plan B: Allegri salió directamente con la defensa de tres. Habíamos indicado a Bobček en ataque: jugó Raimondo desde el inicio, Bobček entró en el 62′. Y esperábamos un Napoli más agresivo en la presión.

Sobre todo, el Frosinone tuvo más balón de lo habitual: el 48% de los pases, frente al 35–40% de los partidos anteriores. Cuando la ventaja es del rival, el modelo cambia.

La prueba de verdad llega el martes

La pregunta más útil que deja este partido no se refiere al resultado. El Napoli perdió el 72% de sus construcciones y pagó poco, porque el Frosinone solo convirtió en tiro el 6% de sus contras.

El martes en la Champions, en Villarreal, el rival es distinto. En los cinco partidos que hemos analizado, el equipo de Iñigo Pérez presiona con más continuidad (PPDA entre 10,9 y 12,2) y en La Cerámica los rivales perdieron entre el 48% y el 68% de sus construcciones desde atrás.

Volvemos sobre ello en la previa del Villarreal–Napoli.

El Frosinone hizo gran parte de lo que habíamos previsto, pero no bastó: el Napoli marcó dos veces entre el 28′ y el 31′, y desde ahí el partido cambió de guion.

Antes del partido

La previa, releída con los datos.

Cuatro preguntas, una tesis sobre el riesgo del Napoli y una comparación con lo que ocurrió: la previa sigue online.

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