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UEFA Champions League 2ª jornada

Post-partido · Análisis del partido

Villarreal–Napoli 3-1: tres balones perdidos, tres goles.

En la previa señalamos el balón perdido como el punto débil del Villarreal. Fue el Napoli quien lo pagó: los tres goles españoles nacen de un error suyo en su propio campo, en un partido en el que tiró casi siempre desde dentro del área.

Villarreal–Napoli 3-1: los tres goles del Villarreal, de Mikautadze (22′), Mouriño (25′) y Oluwaseyi (85′), nacidos de tres balones perdidos por el Napoli en su propio campo.
El Napoli perdió el balón en su propio campo antes de cada uno de los tres goles del Villarreal.

Cuatro números para leer el 3-1.

3 de 3goles del Villarreal nacidos de un balón perdido por el Napoli en su propio campo
10 de 11tiros del Napoli desde dentro del área (7 de 16 del Villarreal)
1,70–1,24xG de Sofascore: el Napoli creó más, el Villarreal marcó más
33 minsin un tiro del Napoli, del 43′ al 76′

El Villarreal–Napoli terminó 3-1. En la previa escribimos que el punto débil del partido era el balón perdido y que quien más lo pagaría sería el Villarreal.

Pasó lo contrario. Los tres goles del Villarreal nacieron de un balón perdido por el Napoli en su propio campo.

Tres goles, tres errores

El primer gol llegó en el 22′. El Napoli acababa de recuperar el balón y Politano intentó un pase atrás hacia su propia área. Mikautadze lo interceptó y tiró enseguida: gol, tres segundos después del error.

El segundo, en el 25′, nació mientras el Napoli intentaba salir desde atrás. Muchos pases cortos entre Rafa Marín, Rrahmani y McTominay, luego un pase de Marín desde la banda hacia el centro que acabó en el Villarreal. Diez segundos después Mouriño tiró desde lejos, casi desde 30 metros, y marcó.

En ninguno de los dos casos el Villarreal presionaba fuerte: en la primera parte dejó hacer muchos pases antes de intervenir. Por eso los dos errores parecen más fruto de una elección de pase que de una presión continua.

El tercero, en el 85′, lo contamos más adelante. También nace de un balón largo perdido por el Napoli.

Pero el partido no se reduce a esto. El Napoli también hizo muchas cosas bien.

Un inicio prometedor

En el 7′ el Napoli ya se había adelantado, con un córner jugado corto: De Bruyne para Di Lorenzo, de nuevo a De Bruyne, luego Gilmour. Su centro llegó a Rrahmani, que remató de cabeza: el portero desvió al larguero y Rrahmani marcó el rechace.

En el 21′ llegó el segundo golpe a la madera, de Højlund, que dio en la unión de palo y larguero desde pocos metros. Un minuto después llegó el empate. En 22 minutos el Napoli había tirado cuatro veces, siempre desde dentro del área, y ya había tocado madera dos veces.

Esquema del córner del Napoli en el 7′: De Bruyne y Di Lorenzo, luego Gilmour centra y el cabezazo de Rrahmani da en el larguero tras el desvío del portero y él marca el rechace.
El gol del Napoli: un córner corto, el cabezazo de Rrahmani, el larguero y el rechace a la red.

La paradoja del balón

En la previa nos preguntamos qué Villarreal se presentaría, el alto de los partidos en casa o el prudente de Madrid. Eligió el segundo camino: presionó poco, sobre todo en la primera parte, y en la segunda se replegó aún más. El Napoli defendió más arriba y presionó más.

El balón cambió de manos tres veces. El Villarreal tuvo más en los primeros 20 minutos, el Napoli entre el 20′ y el descanso, el Villarreal de nuevo en la segunda parte.

Y aquí está la paradoja: el Napoli encajó los dos goles justo en el único tramo en que tenía más balón. Cuando lo controlas, cada salida desde atrás fallida se convierte en un regalo.

Cuota de pases de Napoli y Villarreal en tres fases del partido y PPDA de cada parte: Villarreal 57% en los primeros 20 minutos, Napoli 58% hasta el descanso, Villarreal 53% en la segunda parte.
El balón cambió de manos tres veces. El Villarreal presionó poco, sobre todo en la primera parte.

Ante un Villarreal bajo, el Napoli buscó el centro: 18 frente a los 6 de los españoles. Pero solo uno de cada tres encontró compañero, y solo tres produjeron un tiro.

El Napoli, en general, salió bien desde atrás: perdió 10 construcciones de 22, frente a las 17 de 22 del Villarreal. El Villarreal perdió más construcciones que en cualquier otro partido analizado. Pero el Napoli sacó poco de este punto débil: sus recuperaciones acabaron en tiro en pocos casos y nunca en gol.

Giovane estaba, y jugó de titular

En la previa, según la prensa del 12 de octubre, habíamos escrito que Giovane no estaba en la lista UEFA. Era cierto hasta el lunes por la tarde. Ese día el Napoli cambió la lista e incluyó a Giovane en lugar de Costantino Favasuli.

Favasuli se lesionó con la Italia Sub-21 el 1 de octubre: lesión de segundo grado del recto femoral del muslo derecho, baja hasta noviembre, como escribió el Corriere dello Sport. El reglamento de la UEFA permite sustituir a un jugador con una lesión de larga duración hasta la sexta jornada de la fase de liga. Cuando Favasuli se recupere podrá volver a la lista, y entonces Giovane saldrá: según el Corriere dello Sport, el Napoli debería reincluirlo antes del viaje a Manchester.

Giovane jugó de titular, detrás de Højlund, junto a De Bruyne. No fue lo único que habíamos leído distinto: en el medio no jugó Lobotka sino McTominay junto a Gilmour, y McTominay salió tras una hora, como se decía en la víspera. El Napoli jugó con defensa de tres, Politano y Di Lorenzo por las bandas, dos mediapuntas detrás de Højlund. El Villarreal, sin Pépé, con un 4-4-2.

Los ejes de los dos equipos

El Villarreal partió de donde lo habíamos descrito en la previa: de los centrales. Renato Veiga fue el jugador más implicado del partido (98 pases dados o recibidos) y el que más pases hacia delante dio. Con él Comesaña, Gueye y el lateral Mouriño, que además de marcar fue uno de sus jugadores más activos en la construcción.

En el Napoli el balón pasó sobre todo por Rrahmani (109 pases, el más implicado), con De Bruyne, Di Lorenzo y Badiashile entre los jugadores que más a menudo llevaron el balón hacia delante. Es un equipo que construye desde atrás e intenta subir el balón con paciencia: justo el tipo de partido en el que un error en la salida duele más.

Tirar bien no basta

El Napoli tiró casi siempre desde cerca: 10 tiros de 11 desde dentro del área. El Villarreal, en cambio, tiró mucho más desde fuera. Pero marcó con tres de sus cuatro tiros a puerta.

Mapa de tiros de Napoli (11) y Villarreal (16): 10 de los 11 tiros del Napoli desde dentro del área, 7 de los 16 del Villarreal.
El Napoli tiró casi siempre desde dentro del área, el Villarreal mucho más a menudo desde fuera.

El xG de Sofascore dice lo mismo: Napoli 1,70, Villarreal 1,24. El Napoli creó más, el Villarreal marcó más. Es un dato externo, calculado con su modelo, y hay que leerlo como un orden de magnitud.

El Napoli creó más, el Villarreal marcó más. El tiro de Mouriño desde casi 30 metros pesa también por el error que lo precedió.

Más de media hora sin tirar

El último tiro del Napoli en la primera parte es de De Bruyne, en el 43′. El siguiente es del 76′: más de media hora sin tirar, mientras el Villarreal lo intentaba cuatro veces, sin marcar.

El Napoli, en esta fase, también presionó más arriba que antes, pero sin convertirlo en ocasiones. El Villarreal, por delante, se replegó aún más.

En esta parte Allegri cambió casi medio equipo: Lang, Spinazzola y Neres pasada la hora, luego Lobotka y Lucca en el 71′, con la defensa pasando a cuatro. El Villarreal respondió con Oluwaseyi y Freeman en el 62′ y Foyth en el 67′.

El Napoli tuvo un último arreón: cuatro tiros en seis minutos, entre el 76′ y el 81′, todos desde dentro del área. Ninguno entró.

En el 85′, el tercer balón perdido

El tercer gol llegó cuatro minutos después de la última ocasión del Napoli. Badiashile recuperó el balón cerca de su área y se lo pasó a Milinković-Savić, que jugó largo: balón perdido.

Desde ahí el Villarreal necesitó 25 segundos. Mouriño lanzó largo por la banda, Freeman recuperó, luego llegaron Foyth, Oluwaseyi y Saliba, y de nuevo Oluwaseyi para el gol. Tres de los jugadores implicados habían entrado desde el banquillo.

La secuencia del tercer gol del Villarreal en el 85′: balón largo perdido por Milinković-Savić, luego Mouriño, Freeman, Foyth, Oluwaseyi y Saliba, hasta el gol de Oluwaseyi; tres de ellos eran suplentes.
El 85′: desde el balón largo del Napoli hasta el gol de Oluwaseyi pasan 25 segundos.

En la previa escribimos que el partido podía decidirse en el último cuarto de hora, y que ganaría quien tuviera más energía y mejores cambios. Así fue.

Los datos no dicen si el Napoli estaba cansado o con dificultades de concentración: solo dicen que, por tercera vez en el mismo partido, un balón perdido cerca de su área se convirtió en gol.

Las previsiones acertadas y las equivocadas

Las cuatro preguntas de la previa y los veredictos: qué Villarreal, cómo sale el Napoli, el lado de ataque del Villarreal y la energía en el final.
Las cuatro preguntas de la previa, una por una.

Algunas las leímos bien. El Villarreal se presentó en la versión prudente, el punto débil en la construcción estaba de verdad ahí y el final decidió el partido. McTominay jugó como se esperaba: titular, pero durante una hora.

Otras no. Giovane jugó de titular, Lobotka no, y el Villarreal atacó más por la izquierda que por la derecha, con muy pocos centros.

Sobre todo, leímos el riesgo desde el lado equivocado. El Villarreal paga los balones perdidos, el partido lo confirma. Pero esta vez fue el Napoli quien los perdió en el lugar equivocado y los pagó.

Cero puntos tras dos jornadas

Tras el Arsenal, el Napoli sigue con cero puntos después de dos jornadas de Champions. En territorio y ocasiones no fue inferior al Villarreal: más centros, tiros desde cerca, dos veces la madera. Pero los tres balones perdidos pesaron más que todo lo demás.

El sábado el Napoli visita al Venezia en la liga. Lo que habrá que mirar será lo mismo: cómo sale desde atrás cuando va por delante y tras un error.

El Napoli creó más, pero perdió tres veces el balón en su propio campo y el Villarreal se lo hizo pagar tres veces.

Antes del partido

La previa, releída con los datos.

Cuatro preguntas, una tesis sobre el punto débil del Villarreal y una comparación con lo que ocurrió: la previa sigue online.

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